Horizonte sombrío para México

Staff/GC
Posted on junio 05, 2020, 8:48 pm

El futuro para los mexicanos es desalentador. La crisis económica y la crisis salud provocadas por la Covid-19 han formado un coctel sombrío para el país, dado el impacto que ya resienten millones de personas que han ingresado a las filas del desempleo.

Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, ha informado que, de acuerdo con la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del INEGI, en abril se perdieron 2.1 millones de empleos formales y 10.4 millones de informales.

En la ETOE, el Instituto Nacional de Estadística (INEGI) revela que 12.5 millones de personas perdieron su empleo en abril; sin embargo, de acuerdo con el subgobernador del Banco de México, no fueron tomadas en cuenta para calcular la tasa de desempleo.

“La nota de ayer fue que hubo una pérdida de 12.5 millones de empleos en abril, donde la gran mayoría se incorporaron a la población inactiva. Si los 12.5 millones se hubieran quedado en la PEA; es decir, activos buscando trabajar, la tasa de desempleo de abril hubiera sido aproximadamente 24.7%. Así de grave”, difundio Heath en su cuenta de Twitter.

El economista advirtió que el peligro verdadero de esta crisis “es la reducción en la cantidad y calidad de empleo, junto con un riesgo elevado de mayor inequidad y más pobreza”.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informó el 11 de mayo pasado que sólo 2l .9% de la población mexicana (menos de la cuarta parte) no es pobre ni vulnerable por carencias sociales o por ingresos.

De acuerdo con el informe del Coneval, 41.9% de la población mexicana se encuentra en situación de pobreza (7.4 en pobreza extrema y 34.5 en pobreza moderada); 29.3% se encontraba vulnerable por carencias sociales y 6.9% vulnerable por ingresos.

“En otras palabras, 78.1% de los mexicanos son pobres y/o vulnerables”, difundió Jonathan Heath.

La crisis sanitaria, de acuerdo con el Coneval, incrementaría la pobreza por ingresos (las personas cuyo ingreso es insuficiente para adquirir una canasta alimentaria, bienes y servicios básicos) entre 7.2 y 7.9%  (entre 8.9 y 9.8 millones de personas), “teniendo un incremento de la población en situación de pobreza extrema por ingresos entre 6.1 y 10.7 millones de personas para 2020, mientras que para la pobreza laboral se estima un aumento del 37.3% a 45.8% en el segundo trimestre de este año”.

Advierte que sin políticas públicas que atiendan a la población con ingreso medio, la cantidad de personas en situación de pobreza por ingreso puede aumentar, y que la crisis podría provocar que la población que en 2018 no era pobre ni vulnerable, tenga afectaciones que los lleven a encontrarse en alguna de estas condiciones.

La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) también ha prendido las luces de alerta, pues ha advertido que si el gobierno no se apoya en el sector privado para reactivar la economía, se condenará a que México alcance 70 millones de pobres, desempleo y cierre de miles de empresas al finalizar el 2020.

El vicepresidente de la Concamin, Alejandro Malagón, dijo que del 13 de marzo a principios de abril la pérdida era de 13,000 empleos diarios, pero “la tendencia de hoy son 20,000 empleos diarios los que se están perdiendo” y de ahí, la mitad sería de la industria.

La pérdida de empleos, alertó en su informe el Coneval, traerá como consecuencia no solo la disminución en los ingresos de los hogares, sino la pérdida de las prestaciones laborales que el empleo formal brinda.

“La pandemia, que está perjudicando desproporcionadamente a los empleos poco calificados y de bajos salarios, mientras que deja menos afectados los trabajos altamente calificados, ampliará aún más la desigualdad de ingresos dentro y entre los países”, señala el informe de mediados de 2020 de la Situación y Perspectivas de la Economía Mundial de las Naciones Unidas (WESP).

Aunque la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) reconoce que los efectos de la pandemia sobre el PIB y el empleo son diferentes según los países, por lo que la magnitud de los incrementos de la pobreza y la pobreza extrema proyectados también varía, sí tiene claro dos escenarios: México se encontraría entre los países donde se registrarían los mayores aumentos de la pobreza extrema y los mayores incrementos de pobreza general.

“El principal peligro que enfrentamos es una pérdida de empleos en el corto plazo que no se podrán recuperar en el mediano plazo, condenando a una proporción de la población a una situación de pobreza estructural” se expresó durante la reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México del 21 de abril pasado.

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