Les prohíben consumir chatarra, no venderla

Staff/GC
Posted on agosto 07, 2020, 6:00 pm

El pasado miércoles, el Congreso de Oaxaca aprobó reformas a la Ley local para la protección de niños, niñas y adolescentes para que se prohiba la venta, promoción o regalo de refrescos y comida industrializada o “chatarra” a menores de edad, dejando en los padres la responsabilidad de adquirirlas para ellos.

El Congreso de Oaxaca tuvo que sesionar en la vía pública debido a las medidas de sana distancia.

La iniciativa promovida por la bancada de Morena, generó comentarios divididos, particularmente en la entidad del sureste mexicano donde la pobreza en el estado ha empujado a las comunidades más desposeídas al consumo de estos productos. Mientras que los representantes de los comerciantes en pequeño de la entidad se manifestaron en las afueras del recinto legislativo para augurar un fracaso rotundo de esta reforma, los legisladores de la bancada morenista celebraron la aprobación de la enmienda y advirtieron impulsar en otros estados reformas similares. Hasta la fecha, Tabasco y la Ciudad de México, ya levantaron la mano para hacerles segunda.

Pero ¿qué dice o establece esta reforma que en pocos días ha levantado tanta polémica?

Con 31 votos a favor, el Congreso de Oaxaca avaló un dictamen que reformó el artículo 20 Bis de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir la venta, regalo y suministro a menores de edad de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico.

La medida, presentada en noviembre de 2019 por la diputada de Morena Magaly López Domínguez, prohíbe  esta acción en escuelas de nivel básico y medio superior, así como en máquinas expendedoras.

“Las bebidas y alimentos de alto contenido calórico (…) serán aquellos que excedan los límites máximos de azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio añadidos, conforme a la Norma Oficial Mexicana Correspondiente”, indica el dictamen avalado.

En el capítulo tercero del artículo 20 bis de la Ley de Derecho a la Alimentación se prohíben las siguientes actividades:

“1. La distribución, donación, regalo, venta y suministro a menores de edad de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico, conforme a las normas oficiales que para el efecto establezca la Secretaría de Salud del estado. La medida se aplicará en instituciones públicas y privadas de educación básica y media superior.

2. La venta, distribución y exhibición de cualquiera de sus productos a través de distribuidores automáticos o máquinas expendedoras. Quedan exentas de estas previsiones las personas que realicen lo anterior en calidad de madres, padres o tutores legales hacia sus hijas e hijos o menores de edad bajo su tutela”

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Oaxaca ocupa el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en obesidad de personas adultas.

Los diputados Hilda Pérez Luis y Othón Cuevas, de Morena; Noé Doroteo Castillejos, del Partido del Trabajo, y Aleida Serrano, de Mujeres Independientes se manifestaron ante el pleno a favor de la reforma, en tanto que Yarith Tannos, del Partido Revolucionario Institucional, rechazó la iniciativa por considerar que lesiona gravemente a los pequeños empresarios.

Asimismo, se especifica que la vigilancia y cumplimiento de esta reforma estará a cargo de la Secretaría de Salud estatal.

La ley menciona que quedan exentos de las prohibiciones las madres, padres y tutores legales.

Consultado  por la iniciativa ese mismo día, un enemigo confeso de estos productos y que en fechas recientes ha insistido en lo nocivo que resulta para la salud el consumo de estos productos, el doctor y subsecretario de salud  Hugo López-Gatell, celebró en su conferencia vespertina en Palacio Nacional la iniciativa aprobada e hizo votos porque otros estados puedan emular a Oaxaca. Incluso, confesó que alentó al coordinador parlamentario de Morena en Oaxaca, Héctor Sosa, a mantener en pie la iniciativa, ya que el Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene a la sana alimentación como una prioridad en la agenda nacional

Organismos internacionales, incluida la Unicef y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), también celebraron a través de sus redes sociales la medida, al considerar que será en beneficio de la infancia.

El gobernador Adán Augusto López de Tabasco.

Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la CDMX.

Por su parte y a través de un comunicado conjunto, diversas cámaras de comercio  e industriales del país, opinan que la reforma tendrá un alto impacto en toda la cadena de valor de la industria agroalimentaria. “Lamentamos que no hubo disposición de establecer mesas de trabajo a efecto de trabajar conjuntamente, por lo que rechazamos la prohibición”, se lee en el documento que fue difundido por la Concamin y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Éste último, hizo un llamado a las autoridades estatales y federales a establecer un verdadero diálogo para atender los problemas de salud de la población, que busque soluciones integrales, basadas en evidencia y sin afectar las economías regionales y el sustento de millones de familias mexicanas que laboran en las cadenas de producción alimentarias y su comercialización.

“Apoyamos la posición expresada por numerosos organismos empresariales locales y nacionales, quienes lamentaron la falta de apertura o disposición al diálogo de los legisladores locales que aprobaron la normativa sin tener en cuenta a las partes afectadas”, señaló la cúpula empresarial sobre la nueva normatividad sobre la comida chatarra.

El sector de los empresarios, agregó, es consciente de los retos de salud que tiene la población, particularmente la prevalencia de la obesidad infantil, y por ello hoy en día la industria y el comercio proactivamente han eliminado la venta de productos envasados en las escuelas.

También la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes en Oaxaca (ANPEC),  consideró una falacia la reforma y anticipó que nada de lo que pretende la norma se va a poder lograr pues el consumo de estos productos no se puede regular a través de las leyes.

Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC dijo durante una manifestación que se realizó el jueves en las afueras del Congreso local que se trata de una conducta moral pues por costumbre los padres son quienes envían a los menores a comprar esos productos, además de que la prohibición de la venta de comida “chatarra” en las escuelas que se implementó desde 2014 no sirvió pues los menores, siguen consiguiendo estos productos en sus escuelas, o fuera de ellas.

A cuatro días de haberse aprobado la reforma, los gobiernos de Tabasco y de la Ciudad de México, ambos emanados de Morena, alistan ya una reforma similar para evitar que siga creciendo el consumo de estos productos entre los niños, niñas y adolescentes.

Cada año, el 7% de los fallecimientos se vinculan al consumo de refrescos.

Diversos estudios poblacionales y clínicos han encontrado daños a la salud ocasionados por el consumo de bebidas azucaradas. Algunos de ellos ocurren de inmediato, desde la primera lata o botella que se bebe; mientras que otros efectos van acumulándose por el consumo habitual y aumentan las probabilidades de que ocurran eventos nocivos.

México se encuentra entre los países con una mayor ingesta de bebidas azucaradas por persona, con aproximadamente 163 litros al año por persona.  Si se considera que no todos los mexicanos las consumen, se pensaría que quienes toman bebidas azucaradas, ingieren mucho más que el promedio.

Sobre los daños a la salud, se ha demostrado que un alto consumo de azúcares produce enfermedades como obesidad, trastornos metabólicos y caries. A su vez, la obesidad se relaciona con diabetes tipo II, hipertensión, dislipidemias, algunos tipos de cáncer y con una inflamación crónica que debilita la respuesta inmune. Por otro lado, se sabe que tener una dieta alta en sodio está relacionada con el desarrollo de hipertensión.

La presencia de estas enfermedades y las afectaciones al sistema inmune son de especial interés en el contexto actual de la pandemia por Covids-19, ya que una persona con obesidad, diabetes, hipertensión o un sistema inmune debilitado, será más susceptible a enfermar gravemente por el virus.

Por si esto fuera poco, las enfermedades relacionadas con el consumo de bebidas azucaradas también aumentan el riesgo de vivir con discapacidad y el riesgo de muerte prematura.

A finales de 2019, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Universidad de Tufts publicaron un estudio en el International Journal of Obesity para actualizar qué porcentaje de las muertes podría atribuirse al consumo de bebidas azucaradas.

Para llegar a estos hallazgos, los autores del estudio realizaron estimaciones utilizando el consumo de bebidas azucaradas y las defunciones por enfermedades relacionas con bebidas azucaradas en México durante 2012 y la evidencia más actualizada de sobre el riesgo de mortalidad atribuible a estas bebidas. Los datos fueron provinieron de fuentes como la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 y estadísticas del INEGI.

Los resultados del estudio mostraron que el 19% de las muertes por diabetes, eventos cerebrovasculares, y cánceres relacionadas con obesidad fueron atribuibles a las bebidas azucaradas. En contraste, del total de las muertes por todas las causas en adultos de 20 años en adelante el 6.9%, equivalente a 40,842 fallecimientos, se puede atribuir a la ingesta de estas bebidas. Estimaciones anteriores (presentadas en 2014) habían calculado 24,1002 muertes anuales atribuibles al consumo de bebidas azucaradas en México. Es decir, la nueva evidencia mostró un incremento significativo en las muertes asociadas al consumo de bebidas azucaradas.

Los resultados de este estudio dan cuenta de la importancia de realizar estrategias desde la salud pública que disminuyan el consumo de bebidas azucaradas, a fin de evitar casos de enfermedades crónicas, muertes relacionadas y gastos en atención a estos padecimientos.

Dos estrategias en las que INSP ha participado activamente en la generación de evidencia han sido: uno, la aplicación del impuesto de un peso por litro a bebidas azucaradas, entrado en vigor en 2014 que ha ido ajustandose con la inflación;  y dos, la evidencia para sustentar el etiquetado de advertencia, el cual entrará en vigor el 1 de octubre de 2020.

Este sistema de etiquetado ha demostrado ser más efectivo que las anteriores guías diarias de alimentación para darle a la población la información que necesita para elegir opciones de compra más saludables.