Morelos, entre la solidaridad y el oportunismo

Con información de KEVIN RUIZ y NADIA SANDERS
Posted on septiembre 24, 2017, 4:35 pm

Por la carretera. Jóvenes, familias enteras, camiones con pancartas revoloteando sobre sus ventanas en las que se lee: Apoyo a Morelos.

El afamado On The Road de todos se hizo presente. Algunos cargaban gente sobre el camino dispuesta a ayudar. Caravanas de ocho o nueve automovilistas;diversas manos al aire, cláxones vitoreando las ayudas.

Contarlos sería inexacto, se dirá muchos; muchos van para allá.

Voluntarios en Jojutla, esperaban la ayuda para la población damnificada. Foto: GC

Quebrantadero, uno de los municipios de Axochiapan, población de 2 mil 62 personas, fue azotada también por el sismo.

Calles estrechas por las que se conducía lento, cercadas por la Policía Federal entorpecían la llegada a los puntos dañados. “¡Quítense!” les gritaban.

Una unidad se adelantó sobre los demás haciendo sonar su torreta, el policía que conducía preguntó a su compañero cuántos autos venían detrás de ellos. Pero ellos pasaron primero, entre cláxones y algunas mentadas de madre.

Al paso de los diversos municipios, el panorama era de desolación y muerte. Foto: Raúl Aguilar.

Casitas cuarteadas, algunas personas sacando los pocos bienes dentro, las paredes por dentro con fisuras enromes. Escombros sobre el suelo, bardas caídas, un señor reposando sobre los escombros.

En Quebrantadero la ayuda es escasa. Los voluntarios dividen el suministro llegado en mini despensas, cada una con productos básicos.

Un pueblo pequeño con ayuda grande, a los viajeros con ayuda se les entregaba comida al por mayor, tortas, agua, arroz, tacos.

Ninguna autoridad morelense patrulla la zona.

Por los dos carriles de la carretera salían y entraba la ayuda para Morelos. A la salida de Quebrantadero, al pasar por Jonacatepec una ambulancia permanecía estacionada, sin elementos abordo, todos afuera.

Cae la noche, y las penumbras envuelven este pueblo, marcado por la pobreza, y que ahora, huele a muerte, a desolación, a abandono.

En Jojutla, la situación no es distinta. Aquí no ha llegado el Presidente, ni el gobernador, ni el alcalde, ni la ayuda. Sólo los voluntarios de la CDMX que en un par de horas llegan por carretera con cajas y costales de alimentos, de ayuda, de medicinas.

Casas completas, quedaron reducidas a escombros. Foto: Raúl Aguilar.

Casas completas, quedaron reducidas a escombros. Foto: Raúl Aguilar.

La necesidad es mucha. Faltan lonas, colchonetas, casas de campaña.

Hay gente cocinando para ofrecer comida caliente y no sólo tortas. Pero necesitan hieleras o congeladores para guardar vegetales frescos. Ocupan jitomate, cebolla, verduras para cocinar en el albergue.

Hay mucha gente afuera de sus casas semidestruidas. No las dejan por la rapiña y porque es su único patrimonio. A ellos les hace falta despensas, toallas, colchas directamente.

Rancherías a una y dos horas de Jojutla que pueden necesitar ayuda también son: Los Hornos y Valle de Vázquez.

Jojutla no está lejos. Está a dos horas del DF sin tráfico y todavía es necesaria la ayuda.

Se va a necesitar ayuda mañana, pasado, en un mes, en dos, y hasta en un año.

El gobierno retiene la ayuda y ciudadanos la rescatan

Lo que inició como un video en redes sociales en el que se denunciaba que “por órdenes de la directora del DIF” Elena Cepeda, la ayuda proveniente de otros estados de la república sería almacenada en una bodega, se convirtió en una verdadera rebelión que sin importar las amenazas de represión, logró arrebatarle al gobierno el control de la asistencia.

Cuanta ayuda llegaba el DIF la retenía su directora Elena Cepeda. Foto: twitter.

La Bajada Chapultepec, calle en el oriente de Cuernavaca, se convirtió en el epicentro de la movilización, luego de que corriera en todos los grupos de WhatsApp y luego en redes sociales, un video en el que un hombre mostraba a varios tráileres con ayuda, provenientes de Michoacán, varados sobre la calle a las afuera de la bodega, porque, presuntamente, habían sido obligados por policías a llegar a ese lugar.

Ciudadanos con chalecos de rescatistas se congregaron en la zona para impedir el almacenamiento de la ayuda. Comenzaron a denunciar con imágenes en redes sociales, lo que le daba certeza a la información, por lo que más gente desde distintos puntos de la capital se movilizaron hacia la zona.

Elena Cepeda de León, esposa del gobernador Graco Ramírez y presidenta del DIF-Morelos. Foto: twitter.

Elena Cepeda de León, esposa del gobernador Graco Ramírez y presidenta del DIF-Morelos. Foto: twitter.

El ambiente se fue calentando y los pobladores enardecieron cuando descubrieron que en la bodega del DIF Morelos, a cargo de la esposa del gobernador perredista Graco Ramírez, Elena Cepeda de León, había varias toneladas de productos y víveres.

Ante las acusaciones de ser saqueadores los que demandaban la ayuda, los ciudadanos, se organizaron. Foto: twitter.

Ante las acusaciones de ser saqueadores los que demandaban la ayuda, los ciudadanos, se organizaron. Foto: twitter.

Alrededor de las 6 de la tarde, el secretario de Gobierno, Matías Quiroz Medina, señaló en su cuenta de redes sociales que “habían identificado” al supuesto líder de los ciudadanos que se encontraban en esa zona, a quienes el funcionario calificó de “saqueadores”: “Se identifica a Gabriel Rivas líder de Morena en saqueo de centro acopio en bajada Chapultepec se procede a denuncia @gracoramirez”.

En respuesta, Rivas Ríos, exdiputado local opositor en tiempos de Jorge Carrillo Olea, y actual dirigente de la Asociación Cívica Gustavo Salgado, una organización conformada básicamente por personas de la tercer edad, publicó en sus redes sociales que todo el día estuvo en los municipios:

“A los amigos, vecinos y ciudadanos en general, les informo que estamos llevando los víveres a los damnificados que lo necesitan. No fue una acción mía, fue de la ciudadanía, se hizo porque no confiamos en que lo llevarán y porque el apoyo no es para guardarlo, sino para entregarlo a los que lo necesitan”.

Más tarde, también la esposa de Graco Ramírez, Elena Cepeda, advirtió que denunciaría penalmente a todos “los saqueadores” que se congregaron en la bodega del DIF. Esto no amedrentó a la población, más bien la enojó más.

Comenzaron entonces a circular denuncias de otros puntos donde la policía del Mando Único impedía la llegada de la ayuda.

En tanto, en el Aeropuerto de Cuernavaca, Jaime Juárez, funcionario de la Contraloría Interna Municipal, apareció también en redes sociales, denunciando la orden del gobernador Graco Ramírez de regresar un avión, fletado con toneladas de ayuda para la población afectada.

El gobierno, no dijo nada al respecto.

En la Glorieta de la Paloma de la Paz, la gente bloqueó el paso a los tráileres que llegaban con ayuda y que serían escoltados a las bodegas del DIF.

A las 10 de la noche, el comisionado de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, apareció en un video en redes sociales para advertir que “impondría el orden” y con la policía realizaría operativos para detener “a estos sujetos” “que son unos cuantos”. Además, “recomendó” a la población no salir de sus casas.

A las 11 de la noche arribaron a las instalaciones del DIF, unos 30 elementos del Mando Único, pero para ese momento había alrededor de 500 ciudadanos organizados y con sus propios autos, sacando los víveres y tomando datos de dónde los entregarían.

La gente enfureció más y continuó sacando la ayuda. A las 2 de la mañana, el jefe policiaco y la gente alcanzaron el acuerdo de cerrar la bodega y de no abrirla hasta las 7 de la mañana de este viernes, para que los ciudadanos siguieran llevando la ayuda de forma directa, con el apoyo de la policía.

En las redes, la segunda tendencia nacional, después de #ApagaTelevisa, era hasta el sábado,  #RoboComoGraco; mientras que a Elena Cepeda se le denominó “Lady Gandalla”.

La ayuda rescatada, fue organizada y distribuida por los ciudadanos. Foto: twitter.

La ayuda rescatada, fue organizada y distribuida por los ciudadanos. Foto: twitter.

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