Trazan IP y AMLO ‘guerra’ de agendas

Staff/GC
Posted on mayo 09, 2020, 3:28 pm

La fractura entre líderes empresariales y el presidente Andrés Manuel López Obrador no sana, y ahora ambas partes se han involucrado en una “guerra” de agendas para la reactivación económica del país.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) mostró sus cartas el miércoles 6 de mayo, cuando presentaron sus recomendaciones para alcanzar un acuerdo nacional.

De acuerdo con el documento “68 ideas para México”, se deben proteger a las poblaciones más vulnerables detonando programas específicos para proporcionarles recursos para sobrellevar la crisis sanitaria y económica, así como incrementar el cuidado de las familias vulnerables mediante mecanismos de transferencia directa que atiendan las necesidades básicas de la población durante un periodo corto y definido de tiempo, incluyendo trabajadores desempleados o empleados en el sector informal.

Entre las propuestas para minimizar el impacto de la crisis económica se encuentran “instalar un Consejo de Emergencia Económica, inspirado por el actual Consejo de Salubridad General, conformado por miembros del gobierno, sector privado, academia y sector social para promover y coordinar la implementación del presente acuerdo, así como para proponer la toma decisiones expedita basadas en el análisis de las condiciones coyunturales”.

También diseñar una política incluyente de preservación del empleo implementando programas de flexibilización de las jornadas laborales u horarios escalonados de trabajo, así como acceso a financiamiento para las empresas, flexibilización de las condiciones de pago para evitar caer en mora, apoyo a arrendatarios y transferencias de conocimientos y capacitaciones para alcanzar mayor eficiencia operativa.

Plantea proteger sectores económicos más vulnerables (como turismo, hospitalidad, restaurantes y aviación) con programas diseñados específicamente para atender sus necesidades, particularmente de liquidez y de falta de demanda, incluyendo programas de promoción del turismo local e incentivos fiscales y económicos específicos; con especial énfasis en las MiPyMEs de actividades no esenciales que tienen que estar cerradas., y establecer un fondo especial para emitir factoraje a las MiPyMEs que tengan cuentas por cobrar del gobierno, con la participación de inversionistas privados.

“Incrementar la deuda en un rango de 0.5% hasta el 5% del PIB para sufragar gasto en salud, mantener e incrementar los programas sociales y sentar bases para la reactivación económica. Esto reducirá en el futuro la proporción de la deuda al PIB. Aprovechar líneas de crédito disponibles ante organismos multilaterales para inyectar liquidez en la economía en el corto plazo”.

En su documento “68 ideas para México”, el sector empresarial resume en 10 puntos las propuestas obtenidas tras las 11 mesas de trabajo realizadas durante la Conferencia Nacional para la Recuperación Económica, celebrada los días 27, 28 y 29 de abril; entre las que se encuentran:

Proteger el empleo y las fuentes de ingreso. Evitar que la crisis de liquidez se convierta en crisis de solvencia.

Minimizar los costos para detonar una reactivación gradual. Los empresarios no están solicitando privilegios, condonaciones ni suspensión de impuestos y contribuciones a pagar, sino su diferimiento en el tiempo.

Estimular el crecimiento de la economía mediante el incremento de liquidez a personas físicas y morales. Unir esfuerzos de los actores del sector financiero público y privado, incluyendo las plataformas tecnológicas, para construir esquemas de financiamiento garantizados por la banca de desarrollo que permitan apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas. Generar mayor utilización de líneas de crédito, a costos accesibles, para las empresas que las requieran.

Reasignar el presupuesto público. El Gobierno de México debe tener acceso a redirigir presupuestos e incluso recurrir a recursos adicionales, siempre bajo revisión y ratificación del Poder Legislativo, para poder atender lo más urgente, mantener los programas sociales y sentar las bases para la recuperación y la protección de la base gravable futura.

Convocar a la cooperación internacional. México cuenta con una línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional de desembolso prácticamente inmediato. El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina pueden ampliar la disponibilidad de recursos, proveer asistencia técnica y brindar fondos adicionales para reactivar el sector privado.

Enfocarnos en la diversificación comercial. No romper la proveeduría nacional y regional. Promover un mayor contenido nacional de nuestras exportaciones se volverá cada vez más importante.

Varias de estas acciones implican una mayor deuda pública. Debe buscarse que el aumento sea temporal, asegurando que el nivel de deuda sea sostenible y manejable para que se mantenga el acceso a los mercados, mediante un compromiso y plan explícitos para ello. El endeudamiento ahora ayudará a contar con un programa sólido para la recuperación del crecimiento y a la larga ello reduciría la proporción de la deuda al PIB.

Responde el Tabasqueño: No Van a Haber Rescates

En respuesta, López Obrador rechazó la propuesta de la clase empresarial, así como emprender rescates y afirmó que los empresarios son quienes deben enfrentar las eventuales quiebras de sus negocios.

“No puede ningún grupo imponer su política. Nosotros no vamos a continuar con más de lo mismo, no van a haber rescates para potentados. Si hay una quiebra de una empresa, pues que sea el empresario el que asuma la responsabilidad o los socios o los accionistas, porque el Estado tiene que proteger a todos y no actuar otorgando privilegios para nadie. Se tiene que poner por delante el interés general, el interés de la mayoría de los ciudadanos y de manera humanitaria atender con preferencia a los pobres. Es una gran injusticia, es una inmoralidad utilizar al Estado para rescatar a empresas o a instituciones financieras en quiebra”, reviró el mandatario.

Según el tabasqueño, su estrategia forma parte del Plan de Desarrollo, y rechazó que se posponga el cobro de impuestos. “Posponemos el cobro de impuestos, nos quedamos sin presupuesto y no estaríamos otorgando los créditos a los pequeños empresarios, a las empresas familiares ni ayudando a los pobres, entonces sí se nos viene un estallido social”.

En cuanto a la adquisición de deuda planteó que su administración está haciendo lo posible por evitarla porque “aumentar la deuda es comprometer el futuro de las nuevas generaciones”.

López Obrador agregó que se debe desechar el modelo que genera riqueza sin bienestar “y procurar una mayor intervención del Estado en el cumplimiento de su responsabilidad social para garantizar derechos básicos y universales a la salud, a la alimentación, a la educación, al trabajo, a la vivienda, a la cultura y al deporte. Al Estado le corresponde atemperar las desigualdades sociales”.

Durante el periodo neoliberal, dijo, se apostó a desaparecer al Estado en lo que corresponde a su responsabilidad social, diluirlo “y es, aquí lo digo, muy hipócrita, porque no se quiere que intervenga el Estado para atender las necesidades sociales, pero sí se pide la intervención del Estado cuando se trata de rescatar empresas o instituciones financieras en quiebra. ¿En qué quedamos?, ¿hay libre mercado o no?”.

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